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La verdad de los intelectuales puede ser la verdad - Roque Dalton

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Gabriela Mistral dijo que El Salvador es un pequeño país que ha sido levantado como una joya de la forja de sus volcanes y que su tierra ha sido manipulada por Plutón más que ningún otro suelo del mundo. “El Salvador –agregó Gabriela– es el Pulgarcito de América” El general don José Tomás Calderón por su parte en su libro Prontuario histórico comercial de El Salvador dice que el nuestro es “un país donde nadie se muere de hambre ni de sed ni de frío ni de calor” El general Calderón fue el jefe de Operaciones Punitivas que en 1932 arrojaron el saldo de más de 30 mil salvadoreños asesinados en menos de un mes. Los poetas tradicionales dicen de El Salvador cosas como la tierra azul donde el venado cruza pomo de los perfumes de la aurora casa perseverante de la flore etcétera. Los escritores y los poetas socialistas de El Salvador se diferencian en sus puntos de vista casi tan sólo por su iracundia y en resumen le dicen a la Patria “mala madre” pero inmediatamente l...

Los nombres de tu nombre - José Luis Villatoro

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Ojos para inundar de luz toda la tierra; más líquidos que el agua; para dejar sin sombra los árboles y los caminos: más tibios que la espuma del mas. Ojos para llevarlos por la vida y para seguirlos por la muerte. Ojos-espejos para mirar al fondo la voz conque pronuncio -apenas en silencio- los nombres de tu nombre: los que invento, los que sueño, para volver y para irme todo el tiempo.

Los nadies - Eduardo Galeano

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Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba. Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata. ...

Majestad negra - Luis Pales Matos

de Tun Tun de pasa y griferia. (1925 - 1937)   Por la escondida calle Antillana va Tembandumba de la Quimbamba -Rumba, macumba, candombe, bámbula- entre dos filas de negras caras. Ante ella un congo -gongo y maraca- ritma una conga bomba que bamba.   Culipandeando la Reina avanza, y de su inmensa grupa resvalan meneos cachondos que el gongo cuaja en ríos de azúcar y de melaza. Prieto trapiche de sensual zafra, el caderamen, masa con masa, exprime ritmos, suda que sangra, y la molienda culmina en danza.  Por la encendida calle antillana va Tembandumba de la Quinbamba. Flor de Tortola, rosa de Uganda, por ti crepitan bombas y bámbulas; por ti en calendas desenfrenadas quema la Antilla su sangre ñáñiga. Haití te ofrece sus calabazas; fojosos rones te da Jamaica; Cuba te dice: ¡dale, mulata! Y Puerto Rico: ¡melao, melamba!   ¡Sús, mis cocolos de negras caras! Tronad, tambores; vibrad, maracas. Por la encendida calle antillana -Rumba, ma...

Epigramas - Ernesto Cardenal

De Nueva Antología Poética Te doy, Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña. Los he escrito sencillos para que tú los entiendas. Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan, un día se divulgarán tal vez por toda Hispanoamérica... Y si el amor que los dictó tú tambien lo desprecias, otras soñarán con este amor que no fue para ellas. Y tal vez verás, Claudia, que estos poemas (escritos para conquistarte a ti) despiertan en otras parejas enamoradas que los lean los besos que en ti no despertó el poeta. ... Cuídate, Claudia, cuando estés conmigo, porque el gesto más leve, cualquier palabra, un suspiro de Claudia, el menor descuido, tal vez un día lo examinen eruditos, y este baile de Claudia se recuerde por siglos. Claudia, yo te lo aviso. ... De estos cines, Claudia , de estas fiestas, de estas carreras de caballos, no quedará nada para la posteridad sino los versos de Ernesto Cardenal para Claudia        (si acaso) ...